BENÍN EXISTE

POR LO QUE CUESTA UNA VIDEOCONSOLA SOBREVIVEN DOCE FAMILIAS DE BENÍN DURANTE UN AÑO

“Por lo que cuesta una videoconsola sobreviven doce familias de Benín durante un año”, esto es lo que ha dicho Cécile Samagui en una entrevista concedida a La Nueva España, en la que se añade: “La emotiva protagonista de la gala de los premios «Príncipe de Asturias», oriunda de una aldea de Benín, se admira de «lujos» como las escaleras mecánicas o el agua caliente y se extraña de que haya gente infeliz pese a la «belleza» del Primer Mundo.”

Recomiendo la pausada lectura de este artículo de Francisco L.JIMENEZ, que no tiene desperdicio y quizás contribuya a que seamos un poco más felices con lo que tenemos y con lo que podamos compartir.

 

Antes de transcribir la entrevista, conviene decir que Cécile estuvo invitada en Asturias para compartir la recogida del Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2010 que fue concedido a Manos Unidas, por su labor humanitaria desarrollada en un pequeño país africano…(Benín), su país.

 

 Confieso que he tenido que acudir a Wikipedia (enciclopedia libre de Internet) pues mis conocimientos geográficos del bachiller, aunque permanecen, no incluían a Benín en los años sesenta.

 

Para ahorrar la consulta al lector, transcribo los datos más significativos:

“Benín, cuyo nombre oficial es República de Benín, es un país de África occidental que limita al oeste con Togo y Burkina Faso, al este con Nigeria y al norte con Níger.

Antigua colonia francesa, conocida por el nombre de Dahomey debido a un antiguo reino local, el país alcanzó la independencia el 1 de agosto de 1960, como República de Dahomey. En 1975, se adoptó el nombre actual de República de Benín, tomando el nombre de la bahía de Benín, en cuya costa está situado el país.

Extendido entre el río Níger, situado al norte, y la bahía de Benín, al sur, la altitud de Benín es casi la misma en todo el país. La mayor parte de la población vive en las llanuras costeras, donde se ubican las ciudades más grandes de Benín como Porto-Novo y Cotonú. El sector norte del país está formado por sabanas y zonas montañosas semiáridas.

La economía de Benín sigue siendo subdesarrollada y dependiente de la agricultura de subsistencia, producción de algodón e intercambio regional. Hay petróleo, oro, mármol y piedra caliza -pero explotado por extranjeros, permitiendo la salida del capital. Desde 1988 se genera electricidad en la represa de Nangbeto, sobre el río Mono.”

Ya situados “geográficamente”, espero que después de la lectura también lo estemos con el “corazón” en Benín y su pueblo.

 

 “LA NUEVA ESPAÑA – 26/10/2010

                                                                             

 Francisco L. JIMÉNEZ

Lo primero que hará Cécile Samagui cuando regrese a la aldea de la República africana de Benín en la que vive y de la que nunca había salido hasta ahora será desmentir los temores que le infundieron sus compatriotas cuando Manos Unidas le comunicó que había sido elegida para asistir a la entrega del premio «Príncipe de Asturias» de la Concordia, que este año recayó en esa ONG católica. «Te sentirás desplazada, nadie te hablará y te mirarán mal», le vinieron a decir. Nada más lejos de la realidad; de hecho, Samagui no encuentra palabras para explicar lo «cómoda, confortada, contenta y agradecida» que ahora, a toro pasado, dice sentirse. «Ustedes me han llenado de besos y abrazos», dice mientras se deshace en agradecimientos.

Pero Cécile Samagui regresará con un descubrimiento que aún no puede explicar. Preguntada por sus impresiones respecto al «Primer Mundo», responde que le parece «muy bello» y que no duda que la vida en un lugar con tantas comodidades debe ser «preciosa». Pero cuando alguien le dice que, no obstante, hay personas que se declaran infelices, el rostro de Samagui refleja el estupor y niega con firmeza: «Eso es imposible». Da igual cuántas veces se lo traten de explicar: «Es imposible no ser feliz aquí», insiste.

Las reticencias de esta beninesa a lo que pudiera encontrarse en su primer viaje fuera del indómito territorio donde vive tienen su porqué. Benín fue en los siglos XVI y XVII un territorio frecuentado por los cazadores de esclavos, que raptaron a más de millón y medio de nativos. Luego, en las postrimerías del siglo XIX, la conquista y colonización francesa dejaron un trágico saldo de más de un millón de muertos. Cécile Samagui se encoge de hombros cuando se le pregunta por las razones de la desconfianza beninesa al hombre blanco, pero la historia habla por ella.

Afortunadamente, los rostros pálidos que hoy llegan a Benín -antiguo reino de Dahomey, en el golfo del mismo nombre- son en su mayoría misioneros y voluntarios de organizaciones humanitarias que, como Manos Unidas, aspiran a mejorar las condiciones de vida de los nativos. Samagui colabora con ellos desde su juventud. Ahora tiene 45 años, cinco hijos y un puesto de confianza como coordinadora de proyectos de desarrollo en sectores como la agricultura, la sanidad y la educación. Su papel, al decir de los responsables de Manos Unidas, es clave, pues, aparte de ayudar a vencer las reticencias de los aborígenes, aporta datos sobre las necesidades reales de la población.

Lo que no entraba ni por asomo en los planes de esta mujer con madera de líder era viajar a Asturias para recoger junto a Myriam García Abrisqueta, presidenta de Manos Unidas en España, el premio «Príncipe de Asturias» de la Concordia. El viaje en sí ya fue una odisea: doce horas de ruta por pistas de tierra para llegar a Cotonú, la ciudad más poblada de Benín y donde se halla el principal aeropuerto del país. Fruto de las inundaciones que asolaron el territorio, el avión que la debía llevar a Casablanca (Marruecos) acabó aterrizando en la cercana Nigeria. Una vez hecho el traslado forzoso y con todas las escalas aéreas descompaginadas, Cécile Samagui logró llegar al Principado, previo paso por Madrid. En total, dos días y medio de peregrinaje para llegar a Asturias, donde le aguardaba un mundo tan desconocido como sorprendente.

Las anécdotas se sucedieron desde el momento en que Cécile Samagui pisó suelo asturiano en Santiago del Monte. Las puertas de apertura automática del aeropuerto, la ausencia de baches en la carretera que lleva a Oviedo, el alojamiento en el hotel la Reconquista, las escaleras mecánicas, la primera cocina vitrocerámica que ve en su vida una mujer habituada a cocinar en fuego de leña… El contraste entre su mundo y el occidental se manifestó con toda crudeza. «Nos ha contado que se extrañó mucho por disponer de cuatro toallas en la habitación y que se aseó con agua fría porque no sabía usar el grifo para que saliera caliente», narra el sacerdote avilesino y ex misionero en Benín Abel Suárez, quien hace las veces de anfitrión de Samagui durante los días que ésta lleva en Asturias.

Donde el asombro de Samagui alcanzó su cénit fue en el teatro Campoamor. Allí, recibida como una personalidad y pisando la mullida alfombra azul, asegura que se dio cuenta de la gran importancia del premio concedido a Manos Unidas. «Yo venía pensando que mi visita tenía como finalidad darles las gracias a todos ustedes y me encontré con lo contrario: resulta que son ustedes los que se muestran agradecidos hacia mí por haber venido. Es el mundo al revés», explicaba ayer, aún emocionada por la acogida.

La naturalidad con la que actuó y la franca sonrisa que exhibió en todo momento Cécile Samagui conquistaron al público, y muy especialmente a la Reina doña Sofía, que no se separó de la beninesa durante el cóctel posterior a la ceremonia de entrega de los premios. «La Reina se interesó por mi país, por mis condiciones de vida, por los proyectos que tenemos en marcha… No daba crédito: ¡la propia Reina de España hablando conmigo! Es algo que no olvidaré en mi vida», relata Samagui.

Desea regresar cuanto antes a su tierra para contar todas las maravillas que ha visto y transmitir un mensaje de esperanza: «Quiero decir a mi gente que no desespere, que debemos seguir trabajando duro, que todos ustedes nos arropan y que algún día, aunque yo no lo vea, quizá podremos disfrutar en Benín de las mismas comodidades que tienen ustedes». Aunque seguramente contará a sus vecinos el extraño misterio de los hombres y mujeres que en medio de «tanta belleza» no eran felices.”

 

G.RANCAÑO

NIÑOS TRABAJADORES

NIÑOS TRABAJADORES

   En el telediario de medio día, en TVE1, se trató el tema de los “niños trabajadores en Colombia”, en un alegato a favor de una Organización, no recuerdo si ONG, que desempeñaba una gran tarea acogiendo y facilitando a esos niños un trabajo “digno”… para que pudieran aportar a sus domicilios el “equivalente” a lo logrado bajo una explotación cruel.

No critico la noticia ni el tratamiento de la misma, todo lo contrario, creo que estos hechos deben darse a conocer, no solo para despertar conciencias sino para aportar soluciones.

Lo que me llamó la atención fue el mensaje final de la noticia: (si no es literal, se le aproxima mucho) “…Y esto se debe a la elevada tasa de paro en Colombia, el 23 por ciento…”.

He de confesar, que una vez escuchada y vista la noticia, acudí a “san Google” y busqué: 1. Tasa de desempleo en Colombia y lo que apareció es esto:”La tasa de desempleo en Colombia alcanza el 11,6% en junio - Yahoo 30 Jul 2010 Bogotá 30 jul EFE - La tasa de desempleo en Colombia alcanzó en junio pasado el 11 6% mientras el promedio del trimestre abril-junio llegó …”. Supongo que la diferencia hasta el 23% habrá ocurrido desde Julio para acá, ó yo escuché mal y sería el 13%, algo que no se correspondería con la “necesidad familiar” de que los niños trabajen.

2. Lo siguiente solicitado fue: “NIÑOS TRABAJADORES EN COLOMBIA”, y la noticia existe a miles… y este acceso directo nos habla de ello con imágenes… http://www.google.es/images?hl=es&rlz=1W1GPEA_es&wrapid=tlif12868237078392&q=ni%C3%B1os+trabajando+en+colombia&um=1&ie=UTF-8&source=univ&ei=UV-zTL_8GsmG4gaM2ezDBg&sa=X&oi=image_result_group&ct=title&resnum=4&ved=0CD4QsAQwAw

3. Por último busqué: “Tasa de desempleo en España”, y lo primero que aparece es… La tasa de paro en España sube al 20,5% en agosto y dobla la de la

   No sé si algún experto puede explicar la correlación entre tasa de paro y explotación infantil, supongo que la hay, aunque por ahora en España difiere diametralmente con la misma correlación en Colombia. Pero… ¿Estamos seguros de que seguirá siendo así… cuando los “abuelos” que aportan su pensión a la familia, con todos los miembros en paro, se mueran?

   Decía mi madre: “No aparentes con lo que tienes…, pero mucho menos con lo que debes”. Tengo la sensación de que hoy, y aquí, se aparenta más con lo segundo que con lo primero. Pero… ¡ojo con el porvenir de nuestros niños!, de la noche a la mañana pueden verse obligados a buscar el sustento en cualquier vertedero. En mi infancia yo he tenido amigos que, con trece y catorce años, trabajaban en el campo como verdaderos labriegos; en un taller mecánico, de pinches; en una tienda, de repartidores; ó en un almacén, de mozos. Y esa infancia no es tan allá… a la vuelta de la esquina, como quien dice, pues los acontecimientos suceden ó vuelven en un amén.

G. Rancaño

COLECCION TEATRO DE JUVENTUD

COLECCION TEATRO DE JUVENTUD - (GUADIMIRO RANCAÑO LOPEZ)

 

En esta ocasión el artículo no es tal, sino la oportunidad para promocionar la publicación de mi libro COLECCION TEATRO DE JUVENTUD. Se trata de un libro que recopila cinco obras de teatro escritas en la década de los sesenta.

 

Con los años acreditados por la jubilación, mi pretensión no es sino la de plasmar los sentimientos, escribiendo lo que vivo ó lo que he vivido;  y lo vivido en la década de los sesenta, rememorando los acontecimientos de la guerra y postguerra, con emigración, exilios ó autoexilios, y mirando hacia el futuro con ansias de libertad, es para no olvidar.

 

Estas obras de teatro son un retazo de aquellos años, que a los abuelos de hoy pueden transportarnos a lo vivido, pero a los hijos y nietos puede ayudarles a entender mejor a sus mayores.

 

El libro, publicado en internet por BUBOK, http://www.bubok.es/libro/detalles/169973/COLECCION-TEATRO-DE-JUVENTUD

se pone también a la venta en librerias asociadas de BUBOK en las distintas provincias (en Asturias: Librería Ojanguren de Oviedo, Librería Clarín de Avilés y Librería Paradiso de Gijón)  http://www.bubok.es/librerias/mapas

 

Actualmente estoy finanlizando la primera parte de NUEL SANFELIZ  (NUEL SANFELIZ-EL CAMINAR DEL EMIGRANTE) que espero poder editar para finales de año. La segunda parte (NUEL SANFELIZ-EL CAMINAR DEL ROJO) intentaré sacarla para el siguiente año.

 

EL IPHONE

EL IPHONE

                A punto de la aparición del Iphone 4g, Adrián, sin posibilidad, por el momento, de cambiar el 3g por el 4g, debido a no haber pasado los 18 meses de permanencia, y por tanto no pudiendo  intentar extorsionar a la Compañía, por otra parte algo improbable, procedió a la sincronización de sus contactos, actualizándolos con Facebook, y comprobó que entre los pocos que aparecían sin fotografía figuraba su amigo Nico. No disponía de ninguna fotografía reciente y buceó por entre los recuerdos, logrando una de la propia boda de Nico, que no dudó en colocar como imagen de su contacto.

                Transcurrían los últimos días de julio, precedidos por otros cargados de auténtico tiempo veraniego, además de una serie de acontecimientos deportivos que hacían que el país viviese de espaldas a su situación real, pues LA ROJA lo invadía todo, y por si fuera poco Nadal, Gasol, Corredor, Lorenzo, hasta Alonso había tomado las riendas de la Fórmula 1 en Alemania, acontecimientos que impulsaban la euforia vacacional de muchos, en busca del merecido descanso, sabiéndonos los mejores, ¡Incluso Adrián, no demasiado aficionado a los deportes, pues apenas entendía de ninguno, en esta ocasión también había disfrutado con los goles de Villa!

                En medio de esta situación, pasaron acontecimientos de tipo político, votados por el Parlamento, importantes para el país, que apenas tuvieron resonancia en la población.

                Sentado en su antojana, frente al Cantábrico, los últimos resquicios de luz solar reflejados en oro y fuego sobre las apacibles aguas de un manso mar, en cualquier momento encabritado y furioso por un simple cambio de viento, le hicieron reflexionar a Adrián que esa situación de calma chica era falsa, lo mismo que la situación real del país, adocenado por los éxitos deportivos.

                Casi en penumbra, en el silencio del atardecer, con las nietas acostadas, y como único murmullo de fondo las olas rompiendo suavemente sobre una arena que aún  conservaba el calor del día, el Iphon depositado sobre la mesa de la antojana, iluminó primero la estancia y después la inundó de un sonido estridente que anunciaba una llamada de teléfono; lo cogió con rapidez, pretendiendo ahogar aquel sonido inoportuno en medio de la oscuridad, pero no lo hizo, porque el contacto se presentaba con una fotografía que lo dejó pensativo, era Nico… Nico, después de… ¿cuánto tiempo? ¿Cómo es posible que el cerebro sea capaz de procesar tanta información en tan solo un  flash, pensó antes de pulsar el botón para confirmar la llamada recibida?

                En ese flash, en ese instante, Adrián recordó la llamada anterior de Nico; en aquella llamada lo que había descolgado era un MOVIL, y en apenas unos segundos repasó todo lo que había surgido de aquella conversación. (Se recomienda entrar en el artículo EL MOVIL)

-¿Nico?

-¿Cómo me has conocido? Ah, sí, siempre me olvido que estamos en la era del móvil, del GPS, del espionaje absoluto. ¿Tú no me tendrás también localizado?

-¿Cómo… “también”?

-De eso quería hablarte, pronto hará dos años que no nos vemos y han cambiado muchas cosas. Supongo que estarás en el pueblo, pues te llamé a casa y no me contestó nadie. Paso estos días en Piedras, ¿puedes bajar mañana y tomamos un café?

-Por supuesto Nico, en la cafetería de la esquina, frente al Ayuntamiento a las once.

-De acuerdo, allí nos vemos, adiós.

                Adrián tomó el Iphon en la mano y se quedó absorto contemplando la imagen de la boda de Nico y Laura. Eran la pareja perfecta, guapos, jóvenes y él con el porvenir asegurado tras haber obtenido plaza en la banca.

-¿Son Nico y Laura? –Le interrogó su esposa acercándose por detrás.

-Sí, Nico acaba de llamarme y quiere que nos veamos mañana, me pareció que estaba preocupado.

-¿Nico preocupado? Querrá pasarte por delante de las narices el último modelo de Audi que adquirió.

                Adrián se anticipó a las once, pues la última vez había sido su amigo quien lo esperó, y tras adquirir el periódico se sentó en la terraza solicitando un descafeinado con sacarina. En la prensa volvía haber noticias normales que retomaban el pulso: Cascos rechazado como candidato al Principado, Michel Obama que pasaría unos días en Marbella… lo que suponía un espaldarazo para la situación económica y política…  Apartó el periódico, extravió la mirada hacia los plátanos del parque intentando comprender la lógica del artículo que estaba leyendo, pero la realidad de una figura humana conocida, caminando cansinamente bajo la sombra de los árboles, distrajo su pensamiento y le hizo preguntarse: -¿Ese es Nico?

                Por Nico no habían pasado dos años, sino la apisonadora de los 65 presentando la figura de un hombre jubilado con problemas. Al sentirse observado por Adrián desde la mesa de la terraza, enderezó la figura y aligeró el paso. Con Adrián de pié, esperándolo, esquivó la mano tendida y abrazó a su amigo, con la emoción contenida, queriendo aparentar la fortaleza de siempre.

-Esta vez te has anticipado. ¿Cómo te van las cosas? Si no te llamo yo, tu…

-Siéntate. ¿Qué te pido? –Viendo que el camarero se estaba acercando.

-Un Martini seco, doble. –Adrián no tuvo la oportunidad de repetirlo, porque el camarero ya había tomado nota. Cuando el camarero se había alejando un poco, intentó sacar a su amigo de la perplejidad. –No bebo de este modo, pero ahora lo necesito.

-¿No has recuperado el dinero que perdiste con Madoff?

-¿Tú crees en la Ley de Murphy? Sí, esa que postula que “si algo puede ir a peor… pues irá”. Te la confirmo. En todos nuestros encuentros, me preguntabas por el coche que aparcaba, que como sabes siempre era un Audi, en cada ocasión el último modelo. Hoy he venido a pié… ¿no te extraña?

-Será que lo está utilizando Laura.

-Efectivamente, es eso… Está utilizando el Audi, la casa, el chalet, parte de mi jubilación… y a mí… aquí me tienes, casi en la indigencia, y “localizado”…

-No entiendo…

-¡Sí, coño Adrián, pareces tonto, Laura se ha divorciado de mí! Y se lo ha llevado todo. Y su pobre pensión de autónoma la ha complementado casi con la mitad de la mía. Primero me llevó a un divorcio exprés, de esos de hoy para mañana, después me denunció por “acoso” y aquí me tienes… “alejado por sentencia judicial”, y cuando me acerco a menos de quinientos metros, el aparato comunica con la policía… ¡Cuarenta años de matrimonio, siendo un marido fiel, trabajando como un esclavo para ella y para los niños… y en la jubilación… viviendo como un apestado, en la ruina y amenazado de ingreso en la cárcel!

                Adrián no daba crédito a lo que escuchaba, pues lo que habían hablado en el último encuentro no daba pié a nada de lo que estaba escuchando ahora.

-Nico, vamos a ver, ¿algo habrá ocurrido para que se de esta situación? Conozco a Laura, somos amigos de toda la vida… y…

-¡Sí, después de la ruina, con la crisis, empecé a beber, intenté ahogar las penas…!

-Pero eso ha sido desde hace poco más de año y medio, y beber no…

-¡Vale, sigues en la inopia… también las ahogué con una brasileña! Pero…

-No puedo creer que Laura…, quiero decir que tú y Laura…

-Pues créetelo. ¡Este mundo de mierda que nos hemos dado, lo pone todo de su parte! Primero me quitan a mi nieto… porque lo abortaron legalmente… ¿Te acuerdas?  Luego me echan de casa… legalmente; la crisis se llevó los ahorros de toda mi vida…  y, legalmente, no he vuelto a ver un duro; y ahora, legalmente, me tienen amenazado de ir a la cárcel si me acerco a mi mujer…

-¿Le pegaste? No lo puedo creer Nico, tu jamás has sido violento; arrogante, con un toque de chulería, vale, pero ante la violencia siempre diste marcha atrás; acuérdate de la mili, cuando te robaron el gorro antes de formar, no querías recuperarlo, fue Mieres, aquel minero fortachón el que te sacó del apuro recuperando el tuyo y otros, amedrantando al furrier de la compañía 16.

-Adrián, no hubo violencia, te lo juro, caí en la trampa de acudir a su cita en presencia de una amiga, y lo que hice fue decirle cuatro verdades: ¡que me estaba jodiendo la vida, y que no podía permitirlo!

-Algo más le habrás dicho ó hecho…

-Sí, que si yo me hundía ella se hundiría conmigo,  pues antes me llevaría por delante su situación económica. Y esto lo dije delante de su amiga que resultó ser su abogada, y en el juicio solo prevaleció “que me la llevaría por delante”.

                Adrián pagó la consumición, pues el tono de la conversación empezaba a llamar la atención de los circundantes, e invitó a su amigo a abandonar la terraza dando un paseo. Nico no era ya ni la sombra del Nicolás de siempre. Ciertamente en poco más de un año le había cambiado verdaderamente la vida. El paseo les sirvió para relajarse y para continuar hablando del tema y de la situación más objetivamente, concluyendo la conveniencia de mantener la frialdad ante futuras situaciones, especialmente de acercamiento a Laura, pues no sería el primero en parar con sus huesos en Villabona por romper la orden de alejamiento.

                El Iphón vibró en el bolsillo de Adrián y , sin saber por qué ,le pidió permiso a Nico para cogerlo.

-Con permiso Nico, es mi hijo… Sí dime… de acuerdo, estoy pasando ahora por delante del circo. Hasta luego.  –Guarda el Iphon y le explica a Nico el motivo de la llamada-. El padre de mis nietas… que “me invita” a que yo las invite a ellas al circo. Y ya ves, estamos delante del Circo de Teresa Rabal. Acompáñame, voy a sacar las entradas.

-Cuatro nietas… -Susurró Nico entre nostálgico, dolido, ansioso, desesperado…

                Adrián, intuyendo su estado, omitió el detalle de anunciarle que esperaba el quinto nieto. Cuando se apartó de la ventanilla, guardando las entradas en el bolsillo, observó a Nico disimulando mientras se secaba las lágrimas. Nico disimulaba de cara a la gente que se acercaba a la ventanilla, pero al llegar Adrián junto a él se derrumbó.

-Laura y yo hicimos un viaje a Madrid con nuestros hijos, expresamente para ver a Teresa Rabal cuando presentó su primer espectáculo infantil. Mi hija se sabía todas sus canciones y era una gran fan suya.  ¿Qué nos ha pasado Adrián? ¿Cómo es posible que hayamos llegado a esta situación? 

                Los viejos amigos se despidieron con la promesa de no dejar pasar tanto tiempo entre encuentro y encuentro.

G.RANCAÑO

RODIL Y AMPARO, MIS MAESTROS

RODIL Y AMPARO, MIS MAESTROS

(Amparo y Rodil junto a Pepe El Ferreiro)

En el artículo “GRANDAS: LA HUELLA DE UN MAESTRO”, me estaba refiriendo a Don Mariano Acín Gracia y a un artículo escrito por Jesús Piquín en homenaje a su maestro, en cuya introducción yo también hacía referencia a Rodil, mi maestro, con estas palabras: “Con Rodil y Amparo me siento especialmente en deuda, creo que también muchos otros compañeros y amigos de clase, pues sin su academia no hubiéramos podido pisar un Instituto. Pero esa historia la reservo para otro momento.”

Me gustaría poder escribir sobre Manolo Rodil y su esposa Amparo un artículo igualmente cargado de sentimientos y de agradecimiento hacia quienes considero “mis maestros”, como lo hizo Jesús Piquín,  pero como los sentimientos y el agradecimiento salen del alma, hoy, a través de este escrito mi pretensión es solo poner de manifiesto la realidad de la enseñanza en Grandas de Salime en la década de los CINCUENTA.

Como decía en la introducción al artículo de Jesús Piquín, en los cincuenta y en las aldeas de Grandas, “maestros” (vecinos con conocimientos avanzados en las cuatro reglas y en ortografía)  como Celestino de Vilabolle ó Higinio de Cela, durante el invierno recorrían casas y pueblos poniendo escuela a niños y jóvenes liberados en esta estación, por las inclemencias, de las faenas de casa ó del campo.  Entretanto, en Grandas ponía escuela el maestro nacional Segarra, a cuya escuela acudían los niños de la villa y muy pocos de los alrededores. Mi recuerdo de él es que era muy buena persona, pero que el alumnado vagaba a su antojo por el aula de los bajos del Ayuntamiento, lo que inducía a los padres a buscar otros apoyos, como clases particulares al estilo de Celestino e Higinio, ó algún maestro de la república, apartado por el Régimen, que había caído por allí, huyendo del destino que pudiera haber tenido en su lugar de origen, como le ocurrió a Don Mariano Acín.

En 1955, en plena efervescencia del Salto de Salime, las salidas de los niños de 10 años en Grandas y sus aldeas, eran la Escuela Nacional, hasta la edad reglamentaria, y el resultado, como mucho, saber leer y escribir y las cuatro reglas. Solo los hijos de algún comerciante ó familias con posibles, no muchas, de toda la vida, podían tener la pretensión de enviar a sus hijos a estudiar fuera, es decir Lugo, Oviedo, Santiago, Avilés… que eran los lugares más cercanos donde había Instituto y podrían iniciar el Bachillerato (Ingreso con 10 años) y continuar hasta la Universidad.  Lógicamente, en aquellos momentos y con los posibles de entonces, para la inmensa mayoría de los habitantes de Grandas, era impensable que sus hijos pudieran salir a estudiar fuera.

Pero en medio de aquel desierto de enseñanza, un administrativo del Salto y su mujer, pusieron una academia y prometieron a todos aquellos padres sin posibles, o con posibles, que sus hijos podrían estudiar en Grandas durante todo el curso y, en Junio, por el sistema de “libres”, podrían acudir a algún instituto de las localidades citadas anteriormente y examinarse de Ingreso de Bachiller, luego de Primero, de Segundo, de Tercero y así hasta Cuarto de Bachiller y Reválida.

En principio, aquella academia privada atrajo el interés de casi todos los padres del concejo, pero algunos que querían otro tipo de enseñanza para sus hijos se sentían retraídos porque entendían que era “enseñanza privada” y había que pagarla, y desde luego las situaciones económicas familiares de entonces, en la mayoría de los casos, no daba para tanto, aún así acudían a hablar con Rodil para cerciorarse de la posibilidad o no… Y curioso, ningún padre de los que habló con Rodil y Amparo, dejó de enviar a su hijo por posibles económicos. Esto explica que no en pocas ocasiones, yo acudiera a clase portando un conejo, una gallina, una manteca, una docena de huevos, etc. Pero no era el único, muchos otros hacían lo mismo.  Recuerdo uno de los mejores estudiantes, pero de una de las familias más humildes, que por posibles no hubiera podido estudiar, que su madre ayudaba a Amparo  a las tareas de casa, y posiblemente ese fuera el pago de las clases de sus hijos.

Yo asistí al segundo grupo de preparación para Ingreso, éramos un grupo de cuatro alumnos: Aurorita, Quinita, José Luis del Capador y yo. El grupo anterior ya se había examinado de Ingreso y en aquel curso ellos se preparaban para Primero; creo recordar que entre otros alumnos estaban: Javier de la Viuda, Pedro de Sixto y algunos Magadán, entre otros. Por Rodil prácticamente pasó todo Grandas: Pepe el Ferreiro, Secundino Goy, Cachafeiro, Rosita, Carmencita, la hermana pequeña de Aidé, Octavio, Bermúdez… y tantos otros que no voy a citar porque me olvidaría de alguno; de pueblos como Malneira, Valdedo, Vilarello, Vilarmayor  y otros también asistieron.

Mi grupo, se examinó en Junio de Ingreso de Bachiller y aprobamos todos. Del grupo primero no pasó nadie para el segundo, por lo que también ellos aprobaron Primero de Bachiller por Libre, y lo mismo ocurrió en Segundo para nosotros y Tercero para ellos. Pero en el año 57/58 ocurrió algo imprevisto, Rodil suspendió la preparación y los del primer grupo tuvieron que matricularse de modo oficial de Cuarto de Bachillerato en el Instituto correspondiente y los del segundo grupo de Tercero.  Quinita, Aurorita, José Luis y yo nos dispersamos, unos para Lugo, no sé si alguien a Oviedo y yo para Avilés; tuve suerte porque una tía mía vivía por entonces en Avilés y me acogió en su casa, pues si fuera por los posibles de mis padres mi suerte sería la Escuela Nacional  “de entonces”, indudablemente nada que ver con la de años más tarde. Es posible que para algunos ó muchos, el cerrojazo de Rodil significó el abandono de los estudios.

            ¿Qué ocurrió? ¿Qué paso con la academia de Rodil y Amparo para que se diera aquel cerrojazo? Yo no lo sé. Alguien me comentó que había sido objeto de una denuncia por  “Academia Ilegal”….

            Años más tarde, muchos años más tarde, fui vecino de barrio de Rodil y Amparo en Oviedo, cuando ya estaba jubilado, pero más que recordarle el triste episodio del cierre de la academia, en nuestras conversaciones hablábamos de la ilusión con que ellos, nuestros profesores, y nosotros sus alumnos, vivíamos aquel proyecto de futuro en unas vidas infantiles que sin aquella oportunidad quedarían truncadas en un semi-analfabetismo endémico de la enseñanza de postguerra.

            El encuentro con Rodil y las conversaciones de vecindad, me llevaron a contactar con antiguos alumnos suyos y, sin el más mínimo esfuerzo por mi parte, surgió en todos la idea de un homenaje en Grandas, el cual se dio con comida en La Fonda Nueva y visita guiada al Museo Etnográfico por el propio Director del Museo, Pepe El Ferreiro, al que Amparo y Manolo tenían en gran aprecio y orgullo de haber sido alumno suyo.

            A Rodil lo perdimos pocos años después de este homenaje; a Amparo la seguí viendo algunos años más, pero desde hace ya tiempo no lo he vuelto a ver, posiblemente esté cerca de su hija en Gijón, si es así, Amparo, tus alumnos te queremos, como le decías tu a Manolo cuando llegaba de la oficina y salías a abrirle la puerta: “Mon cherí, je t´aime”, quizás olvidando que ya nos dabas clase de francés, pero sobre todo nuestra eterna gratitud por habernos abierto las puertas del conocimiento a la vida y al mundo.

 

GUADIMIRO RANCAÑO LOPEZ

 

 

 

 

 

 

 

EL PERRO PERDIDO

         Hoy Sara, mi segunda nieta de siete años, me esperaba ansiosa cuando las recogí en su casa para llevarlas al colegio.

-Abuelo, abuelo… ¿sabes una cosa? Me han dado el primer premio de literatura en el colegio, por un cuento que presenté… Yo no sabía nada, y poco me ha costado hacerme el sorprendido, gratamentesorprendido, aunque sin demasiados aspavientos, pues Isabel y Marta no me quitaban ojo observando mis reacciones.

         Traigo a mi blog este cuento, pues me llama la atención la sensibilidad de Sara en varios aspectos, especialmente en cuanto al destino final del perro.

EL PERRO PERDIDO

 

         Erase una vez una niña que se aburría mucho. Una vez decidió comprarse un perro. Al día siguiente fue a la tienda de perros, y se compró un labrador. Era muy guapo y se lo llevaba a todas partes. Era un cachorro y apenas tenía tres meses, era muy juguetón, es decir le gustaba mucho jugar.

       

         Una vez fue a pasearlo por la calle. Empezó a perseguir una mariposa de colores muy bonitos, y se alejó de su dueña. Llamaron a sus padres y luego llamaron a la perrera, a la guardia civil, a la policía, a los bomberos, pero no estaba en ningún sitio. 

         El perro llegó hasta una granja que había: ovejas, pájaros, avestruces, cabras, halcones y lo mejor para el perro es que había perros de todos tipos, pastor alemán, pequinés, braco alemán, galgo afgano, etc. Esa era la casa de sus tíos Palelo y David.

         La niña de lo triste que estaba fue a decírselo a la granja de sus tíos. En la casa de sus tíos se encontró con su perro, pero el perro no se quería ir, porque estaba muy contento con los demás perros. Al final decidieron que se quedase en la granja de sus tíos y como quedaba cerca de la casa de la niña, lo iba a visitar todos los días. Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

Sara Rancaño Lis

        

GRANDAS: LA HUELLA DE UN MAESTRO

GRANDAS: LA HUELLA DE UN MAESTRO        

Las huellas siempre vuelven. Pueden desaparecer en el tiempo, quedar tapadas por el polvo, olvidarse… pero siempre reaparecen, regresan, se proyectan de nuevo,  bien por su calidad o por su permanencia en la memoria ó por el afán de investigación de alguien ó por pura casualidad.

         Podría desparecer un museo, pero siempre estaría ahí la posibilidad de ser descubierta la huella del “Ferreiro” que depositó en él su alma….

         Pero la huella a la que hoy me estoy refiriendo, es la que ha dejado el buen hacer de un maestro de escuela en la villa de Grandas de Salime hace muchos, muchísimos años, me refiero al maestro Don Mariano Acín Gracia.

         Estoy seguro que a los grandaleses de hoy nada les dirá este nombre, cuya relación con Grandas  evoco en este artículo, pero a muchos, ó a todos, les traerá a la memoria la huella de su maestro, porque el buen ó mal maestro puede marcar la vida de las personas.

         En mi niñez, bajo el secretismo que la condición de recién excarcelado de un campo de concentración imponía a mi padre (Sanfelíz), después de un consejo de guerra por rojo y auxilio a la rebelión, tras haber luchado como miliciano en las filas republicanas y permanecer fugado en los montes de Grandas durante tres años, para hablar de ciertas cosas o de ciertas persona, aún así tengo en mis recuerdos y en mi retina, las conversaciones que mantenía con Anastasio ó con Benigno, citando algunos nombres como Marcelo del Tronco, El Ferreiro de Escanlares, Antonio el Alcalde ó Don Mariano  Acín Gracia. De este último recuerdo que lo citaba como un gran maestro, y se lamentaba de su desaparición y la no continuidad de su enseñanza en la escuela que le tocaba a su hijo.

         Yo no podía entender el alcance de sus palabras entonces, sobre todo porque en Grandas no se hablaba del tal maestro, y yo, aunque muy niño, intuía que no debía hablar de las conversaciones que escuchaba a mi padre. Pero desde una perspectiva posterior no es difícil de adivinar su preocupación y la de tantos, pues en la década de los años cincuenta en Grandas, a los padres les preocupaba que sus hijos pudieran aprender a leer y a escribir y a “manejar las cuatro reglas”, y para ello se procuraban “maestros”, es decir personas con ciertos conocimientos que durante el invierno iban de pueblo en pueblo y “ponían escuela” en una casa a la que acudían los niños de ese pueblo y alrededores. Recuerdo a dos que me enseñaron a mí a leer y a escribir: Celestino de Vilabolle y a Higinio de Cela. También acudí a la escuela nacional de Castro y a la nacional de Grandas. Supongo que su calidad debía ser no muy allá porque la solución a la preocupación de mi padre y de muchos padres vino en forma de “clase particular” de Rodil, un administrativo del Salto de Salime que, junto con su esposa Amparo, abrió una academia para la preparación de Ingreso al Bachiller. Con Rodil y Amparo me siento especialmente en deuda, creo que también muchos otros compañeros y amigos de clase, pues sin su academia no hubiéramos podido pisar un Instituto. Pero esa historia la reservo para otro momento.

         Este artículo trata de Don Mariano Acín Gracia.  Es curioso la de vueltas que da la vida. Pasaron cincuenta años ó más desde que oí a mi padre hablar de este maestro, cuando un día en mi trabajo un compañero, casado con una chica hija de un primo de mi padre, Piquín de Santamaría, me entregó un artículo que había escribo su suegro sobre un maestro de Grandas de Salime y que se había publicado en una revista de enseñanza.         No salí de mi asombro cuando leí el nombre de aquel maestro” Don Mariano Acín Gracia”.

         Jesús Piquín en este artículo hace un cumplido homenaje a su maestro, además de maravilloso relato,  y yo lo recojo en mi página a los efectos de un mejor conocimiento de una parte de la historia de nuestro pueblo, de Grandas, durante la II República. Sé que mi padre, desde allí arriba, se alegrará del eco de sus palabras sobre un maestro joven que fue su amigo, y también sé de Jesús Piquín, con sus ochenta y tantos años, que no se opone a la divulgación del artículo que con tanto afecto dedicó al maestro que significó tanto en su vida.

         Recomiendo al lector, que haya llegado hasta aquí, que no se pierda el siguiente artículo sobre DON MARIANO ACÍN GRACIA.

 

G. RANCAÑO

 

“RECUERDO DE MI MAESTRO DON MARIANO ACIN

 

    Me pide mi hija Ma Rosa, a quien tantas veces hablé del maestro D. Mariano Acín, que diga algo por escrito de mi impresión acerca del que fue mi maestro desde el otoño-invierno de 1930 hasta la primave­ra de 1934 en que, por cumplimiento de la edad reglamentaria, tuve que dejar de asistir a clase.

 

   Y tengo que empezar aclarando que no recuerdo con exactitud si se presentó en la Escuela Pública de mi pueblo en noviembre-diciembre de 1930 o si lo hizo en los primeros meses de 1931, pero lo que sí recuerdo perfectamente es la buena impresión que nos causó, con su pequeña arenga de

presentación, y su ofrecimiento de que deseaba ser, además de nuestro maestro, también nuestro amigo. Su antecesor, un tal D. José, cojo, con una pierna de madera, natural de Sama de Langreo, quien utilizaba una vara de acebo (ironía, que pedía a los mis­mos alumnos que le facilitasen) para cas­tigar, no nos inspiraba la confianza sufi­ciente para hacerle preguntas en nues­tras dudas. Así pues, la llegada y presen­tación de D. Mariano nos agradó mucho.

EL MAESTRO DE GRANDAS

Mi pueblo se llama Grandas de Salime (Asturias) y está situado en el occidente del Principado. A él arribó el Sr. Acín, en el curso escolar 1930-31, haciéndose cargo de la Escuela Pública, con una matrícula de 60-70 niños (en el otoño- invierno en el que se reducían las labores agrícolas) y de unos 30-35 (en primavera- verano, en que nuestros padres nos necesitaban para cooperar en los trabajos del campo). Grandas, pequeña villa, capi­talidad del municipio del mismo nombre, estaba integrada entonces por mayoría de gentes que vivían de la explotación del campo y de ahí que en primavera-verano bajase significativamente la matrícula y se doblase (o más) en otoño-invierno.

Repetiré la buena impresión que nos causó D. Mariano con sus palabras de salutación, hecho que se iba corroboran­do en su forma nueva de organizar el tra­bajo, distribución del material escolar, puesta al día como a manera de filiación del alumnado del libro de registro de matrícula para control de la asistencia a clase, pasando lista a primera hora, etc., etc. Pronto notamos un nuevo y mejor talante en el trato con los alumnos y sobre todo la forma de impartir las ense­ñanzas que, con todo amor (¡Vaya voca­ción de maestro!), trataba desde su, aún reciente venida, inculcarnos a aquella grey infantil de bajo nivel de pre­paración. Piénsese que estamos en la década de los 1930 en que, a todos los incon­venientes de atraso cultural y educativo, hay que sumar la pre­cariedad de medios, la pobre­za del local-escuela con dotaciones de pupitres, mapas, encerados, etc., etc. tan raquítico y tuberculosos, diríamos hoy en lenguaje colo­quial. Pero todas esas carencias, D. Mariano las superaba con su entrega y voca­ción de ejemplar enseñante.

 

LA PROCLAMACION DE LA SEGUNDA REPUBLICA

Dije antes, que empezó impartien­do clases en la Escuela Pública de Grandas de Salime, en el curso escolar 1930-31 de manera que cuando se procla­mó la 2′ República (el 14 de abril de 1931), ya D. Mariano se había ganado el aprecio y estima de alum­nos y padres. No me acuerdo si fue en el recreo del día si en el del día ya había llega­do a conocimiento de los escolares la noticia del fausto acontecimiento polí­tico acaecido en España, por lo que se armó gran algara­bía, animada también por el hecho de que a esa hora del recreo -11 de la mañana- caían hermosos y apacibles copos de nieve. Tal circunstancia animaba a la chi­quillería a festejar el triunfo republicano de las elecciones celebradas el día 12 anterior, por cierto, domingo de feria en Grandes. A nuestro regreso a la escuela, concluido el tiempo de recreo, D. Mariano nos dirigió de buen humor, como siempre o un poco mejor, un pequeño discurso, posiblemente aclarando lo que significa­ba aquella proclamación republicana que, sobre todo, los que sólo contábamos con once años de edad (nací el 7 de febrero de 1920) poco o nada entendíamos de lo que ocurría en el orden político.

 

A Don Mariano se le veía contento y redoblaba sus esfuerzos en inculcarnos los conocimientos que podíamos asimi­lar, del programa educativo oficial, sin regatear esfuerzos supliendo con esmero las deficiencias de material escolar, libros de texto, etc.

  

 

 

 

 

Jesús Piquín unos años atrás

No pasaron muchos meses desde la proclamación de la República, cuando del antiguo programa oficial ya tuvo que reti­rar la enseñanza religiosa, para lo cual (recuerdo como si fuera ayer) cogió todos los catecismos de la iglesia católica y los arrojó por la “trampa”, que así era como llamábamos a una puerta que daba a una especie de sótano, situado en la “tribuna”, lugar en el que el maestro tenía su mesa y al que se acce­día por dos pasos de escale­ra. En la pared, detrás de la mesa, había un crucifijo que también retiró y en su lugar colo­có un cuadro con la alegoría de la República. Y todo ello, supimos andan­do el tiempo, por orden del Gobierno de la República. Aquí debo aclarar que a D. Mariano jamás le oí pronunciar     una palabra, una frase en contra de la religión; no había clases de religión los sábados ni de historia sagrada, pero a los alum­nos nunca nos habló mal de cuestiones religiosas, ni le oímos nunca, en ningún momento, blasfemia alguna ni palabrotas mal sonantes, tal era su grado de educación y civismo.

 

 

DON MARIANO Y MANOLITA LA DEL BAZAR

D. Mariano, cuando obtuvo en propie­dad la plaza de maestro nacional de Grandas de Salime, estaba aún sometido a control militar ya que al año, poco más o menos, de llegar tuvo que ir a Oviedo a pasar revisión a la Caja de Reclutamiento y Movilización. Era bajo de estatura y no había dado la talla -como se decía enton­ces- para su incorporación a filas del Ejército. Todo ello nos dice que era un hombre muy joven, quizás no tuviera más de 22 años, pero denotaba gran madurez en todos los aspectos y no tardó mucho en enamorarse de Manolita, la del Bazar, que cuando llegó D. Mariano a Grandas aún andaba con calcetines de niña, o sera, todavía no se ponía medias. Era una jovencita esbelta, muy bella, nacida en La Habana, de padres españoles, naturales de Vila Seca en la ribera del Navia, pueblo del municipio de Nogueira de Muñiz - Lago- y próximo a Grandas de Salime.

 

Pero su enamoramiento no le impedía a D. Mariano atender con entera eficacia sus deberes de docente plenamente res­ponsable-y sus alumnos nos beneficiába mos de su magisterio, ya con sus expli­caciones acomodadas a la edad y capaci­dad (que conocía perfectamente) de cada grupo o sección, ya llevándonos al campo para completar de forma práctica con la flora silvestre, las distintas partes de que se componían las flores, etc., etc. Otro día nos subía al piso (vivienda del maestro) y con la guitarra, que tocaba muy bien, nos enseñaba a cantar a coro, con la portentosa voz que tenía, y así nos recitaba -cantada- aquella hermosa poe­sía que decía:

De la constancia no quiero huir,
que la constancia le hace avanzar
al que estudiando quiere adquirir
un noble medio de prosperar.
Siempre constante seré
que es la ventura mayor
el aplicarse con fe
y estudiar es lo mejor.
Todo se logra con el saber
a la pereza quiero domar
tengo a mi mente que enriquecer,
quiero instruirme, quiero estudiar.

 

Seguían otras estrofas que ya no recuer­do.

Con su juventud, con el entusiasmo y el interés que ponía en su labor educativa, con su enamoramiento de Manolita, etc., etc. parece que todo ello le hacía ver la marcha del mundo con desbordante opti­mismo, y así me acuerdo que en una clase de Historia nos explicaba que “era tal el grado de cultura y civilización de la humanidad que se hacía imposible que volviera a producirse otra guerra como la que asolara a Europa desde el año 1914 al año 1918″, y, andando el tiempo, ¡cuántas veces me acordé de esas pala­bras!, cuando a los pocos años se inició la Guerra Civil española y no bien del todo acabada comenzó la Segunda Guerra Europea-Mundial. No supieron o no pudie­ron frenarlas ni la mayor cultura ni la Sociedad de Naciones, de la que también en su momento nos hablara D. Mariano. Este su error de -ya por su juventud, ya por su estado anímico de enamoramiento- que no acertara a vislumbrar la gran tormenta política-bélica que se cernía sobre España, primero y sobre el mundo después, no resta ni un ápice en mi consideración hacia él de enseñante de gran valía y de Maestro ejemplar.

 

UNA PROFUNDA CONDICIÓN HUMANA

Aparte sus dotes como educador, quie­ro resaltar también su condición humana, relatando un hecho que demuestra su gran corazón y auténtico amor al prójimo. Es el siguiente: en aquellos años, el Estado pagaba a los maestros rurales para que impartiesen unas clases noctur­nas a los mozos mayores de 14 años que no podían asistir a las clases diurnas. En un barrio de Grandas había unas cuantas mozas de 18 o más años, analfabetas casi todas, hijas de madres solteras, a las que invitó a asistir a las clases nocturnas para enseñarles a leer y a escribir. Para ello nos invitó a los 3 ó 4 que ocupába­mos los primeros puestos en la escuela para que le ayudáramos a atender a aque­llas mozas. Entraban a clase cinco minu­tos después que los mozos, ya que toda la zona próxima al edificio-escuela estaba sin iluminar y quería D. Mariano evitar posibles abusos de los mozos a dichas mozas. Las colocaba en los pupitres más próximos a su mesa y las mandaba salir unos 7-8 minutos antes que los mozos para que tuvieran tiempo de llegar a sus casas y no las molestaran.

Quiero decir aquí que una de aquellas noches, estando en clase, se presentó al maestro un agente municipal reclaman­do la colaboración de una parte de los mozos al objeto de ir a un monte próximo a Grandas en el que se había declarado un gran incendio forestal (entonces era obligatoria, en los pueblos, esta presta­ción personal). D. Mariano quiso ilus­trar a los mozos en la forma de proceder a apagar el incendio y, situándose frente al mayor encerado de la escuela, les explicó gráficamente la mane­ra aconsejable de actuar, según lo hací­an en las grandes pra­deras americanas que se planta fuego en distintas partes, según la dirección de las llamas, de modo que avanzan unas hacia otras, y se extinguen ambas al juntarse, por agotamiento lógico de la materia combustible. Para allá, junto con más vecinos, se fueron los mozos y se ve que habían entendido las explicaciones gráficas que D. Mariano les diera porque no tardó mucho tiempo -después que empezaron a actuar- en extinguirse el incendio en cuestión.

 

Cuando nos llevaba de excursión, los jueves por la tarde que no había clase, por los campos o montes próximos nos enseñaba a saltar con cuerda y a realizar otros ejercicios físicos.

 

Decir también que el curso escolar empezaba el 16 de septiembre y duraba hasta el 15 de julio, con unos días de vacaciones por Navidad. El 16 de julio empezaban las vacaciones de verano, que nosotros denominábamos el punto. “Punto” que a mí me entristecía porque tenía que ayudar en las faenas del campo: en la siega del centeno y de la hierba o heno para el ganado en invierno. El horario escolar era de 9 a 12 por la mañana, con un cuarto de hora de recreo a las 11 y de dos a cuatro (de 14 a 16 horas), por la tarde.

 

 

LA CATÁSTROFE DE LA GUERRA CIVÍL

Muy probablemente, D. Mariano espera­ría con ansia el 15 de julio de 1936 para salir hacia Zaragoza, su tierra, con su esposa Manolita a disfrutar también con sus padres y demás familiares, amigos, vecinos, etc. de unas merecidísimas vacaciones. Y no sé si pensaría que el día 18, tal vez llegado ilusionadamente a Zaragoza, estallaría la Guerra Civil de España. Ahora tengo que volver a acor­darme de aquella lección de Historia, de hacía muy pocos años, cuando lleno de ilusión opinaba que en adelante ya no habría más guerras…

Efectivamente, la contienda civil estalla, ¡y con qué virulencia! y pasados unos pocos meses llega a Grandas la tristísima noticia de que D. Mariano Acín, maestro nacional, casado con Manolita del Bazar, titular de la escuela de Grandas desde el curso escolar 1930-31, había muerto ya en los primeros días de la fratricida lucha, víctima de la furia humana desatada en los momentos iniciales.

A finales de aquel 1936 llega a Grandas, sola, en estado avanzado de embarazo, su viuda Manolita que, con su hermana Conchita liquidan en subasta las existen­cias del Bazar para seguidamente mar­char a Cuba, a reunirse en La Habana con sus padres -D. Antonio y Dña. Elisa- y su hermana Elisita, pues los tres se habían vuelto a Cuba hacía unos meses, antes de iniciarse la guerra civil. Conchita, mayor que Manolita y casada antes que con su marido, de nombre Darío, el cual se había quedado mutilado desde los pri­meros meses de la guerra.

 

Y en Cuba nacería el heredero de D. Mariano, y posiblemente allí habrá hoy descendientes, nietos, bisnietos del difunto Sr. Acín.

REFLEXIÓN FINAL

Se notará que al referirme al Sr. Acín siem­pre antepongo el “Don” a su nombre. En mis tiempos de escolar, se trataba así a los maestros en las villas y pueblos de esta zona occidental de Asturias. En la clase se le decía Sr. Maestro siempre que hubiera necesidad de dirigirse a él, ora para hacer cualquier consulta de tipo escolar, ya para solicitar permiso para ir al retrete, etc. A ningún alumno se le ocurría tutearlo ni en clase ni en la calle, en donde al cruzarse con él se le saludaba con un respetuoso “buenos días, Señor Maestro” o “buenas tardes, D. Mariano”.

Y ahora, a los que pasamos de 80 años se nos ocurre preguntar si ese trato res­petuoso, no formaría parte, no influiría, jun­tamente con aquel sistema educativo y la preparación y talante de Don Mariano en el nivel de aprendizaje que se adquiría con una regular asistencia a clase. Aunque sea inmodestia el decirlo, vengo observando desde hace bastante tiempo que a los 12 ó 13 años de edad, los que íbamos a clase de Don Mariano teníamos una preparación superior a la que tienen hoy en muchos casos. Y piénsese, y aquí repito lo antes apuntado, en el sentido de la precariedad de medios; los textos eran enciclopedias de 1°, 2° y grado superior que pertenecían a la escuela, no se llevaban a casa, no había “deberes” para el hogar, las horas escuetas de clase y pare usted de contar.

Al regresar a casa los que éramos de la labranza teníamos que cooperar en las faenas campestres y los pocos, muy pocos, que eran hijos de comerciantes, de guardias civiles, etc., etc. correteaban por las calles del pueblo. Claro está que las horas de clase se aprovechaban, generalmente, al máximo: primera hora de estudio de la asignatura o asignaturas que tocaban y seguidamente tomar la lección y amplia y completa explicación de Don Mariano. Lecturas de varios tex­tos, principalmente del Quijote, siempre con la atenta vigilancia y explicación del docente. Escritura al dictado, ejercicios y problemas de aritmética, geometría, dibujo, etc., etc. Todo, digo, conveniente­mente vigilado, controlado y asesorado por D. Mariano, quien no regateaba esfuerzo alguno en pro del alumnado.

Grandas de Salime (Asturias). Noviembre de 2001

Jesús Piquín Ame (Alumno que fue del inolvidable Maestro de Enseñanza Primaria, D. Mariano Acín)”

AGUA DEL VIENTO

AGUA DEL AIRE

 

Cuando se nace en la década de los cuarenta, cuando ese nacimiento tiene lugar en una de las aldeas de uno de los municipios más sur-occidentales de Asturias, cuando tus primeros recuerdos están ligados a acompañar a tu madre a la fuente, “canada” en la cabeza, para transportar el agua fresca de la mañana para el consumo del día… indudablemente la “obtención del agua” te acompaña como una obsesión.

 En 1954 bajaba desde mi aldea a la escuela a Grandas, junto con mis amigos y compañeros de colegio que venían de otras pueblos, con los que coincidía en el camino, y nos parábamos un rato a contemplar el depósito de agua que se estaba construyendo para el suministro de la Villa; y en más de una ocasión comentábamos que algún día también llegaría así el agua a nuestras casas: a Cereixeira, a Vilabolle ó a Vilarello. El día que pusieron la inscripción de finalización (1955), nos entretuvimos más de la cuenta y casi llegamos tarde a clase.

En los años sucesivos la canalización llegó a casi todas las aldeas, bien procedente de fuentes, de pozos, etc., pero donde no había fuentes, ni ríos, ni agua en el subsuelo, seguía existiendo el problema, y vino la solución en forma de desalinización del agua del mar.

Confieso que siempre me sentí atraído por este tema y he leído lo que se publicaba al respecto, como el riego gota a gota de los israelíes en el desierto, el invento de un periodista-escritor para desalinizar el agua del mar mediante un método de ósmosis, mucho más barato que el de las desalinizadoras al uso o por condensación nocturna entre otros, métodos unos nada económicos y otros nada productivos.

Pero mi asombro de “niño” en mi cuerpo de “abuelo”, me llegó el otro día estando en Madrid cuando leía en la prensa un artículo de una empresa que producía AGUA DEL AIRE, de un modo económico, ecológico y en unas cantidades más que interesantes. Esta empresa ofrecía dos máquinas que mediante energía eléctrica filtran el aire y en 24 horas obtienen agua potable: la de formato doméstico 220 litros y la de formato industrial 5200 litros.

Yendo por delante de la lectura, las conclusiones lógicas: …sí, pero en lugares donde la humedad del aire sea muy alta, …sí pero el consumo de energía eléctrica obliga a instalarla cerca las fuentes de conexión, sin tener en cuenta el costo/litro producido, si pero…  Pues continuando con la lectura resulta que su instalación puede ser incluso en medio de un desierto, y la energía se obtiene mediante paneles solares, y la producción garantizada en las cantidades indicadas.

El siguiente pensamiento es que se debe tratar de un invento japonés, israelí, americano… y del cual aún no tenemos noticas, y por supuesto la fabricación se hará en alguno de esos países.  Pero llego al estupor cuando leo: “La planta de fabricación de los equipos está instalada en la zona industrial y portuaria de Avilés (Asturias), en un área de gran tradición siderúrgica y mecánica. Desde allí tanto por mar como por aire, carretera o ferrocarril los equipos se transportan rápidamente a cualquier parte del planeta…  …estos equipos tienen una amplia versatilidad, por lo que su uso puede destinarse por igual a zonas que han sufrido catástrofes naturales, como para producción agrícola ó a uso doméstico ó urbanizable. Sus características le permiten producir agua en climas secos o desérticos, y si además se utilizan energías renovables, no se generan emisiones residuales ni contaminantes.”

Creo que estas noticias, máxime si se trata de una industria cuya patente y fabricación radica en nuestra tierra, son dignas de destacar. No sé si la prensa local asturiana se hizo eco de la notica, yo en internet solo encontré referencias en la gallega y en la de Madrid.

Esta es la dirección de internet:  http://www.rayagua.com/index_sp.html

En ese itinerario de todos los días de llevar a mis nietas al colegio, les comuniqué este hallazgo por mi parte y mi asombro, respecto a obtener agua del aire, y mi sorpresa fue grande cuando a ellas no les sorprendió, asintieron como dándolo por sentado, como algo normal…  Entonces les relaté cuando chico acompañaba a su bisabuela (que las mayores conocieron) a la fuente a la que acudía con la “canada” en la cabeza (les tuve que explicar que se trataba de una cubo de madera para conservar el agua fresca), y esto sí que les sorprendió.

-Abuelo, pero… ¿Cuándo tú eras niño no tenías agua en casa?

Ese fue el momento en el que retomé la promesa de llevarlas a visitar el museo etnográfico de Grandas de Salime, donde podrán ver aquella “canada” que llevaba su bisabuela en la cabeza.

 

G. RANCAÑO

REQUIEN POR EL NAVIA

REQUIEM POR EL NAVIA                       

 

En CUENTOS DEL ABUELO relato a mis nietos las vivencias que he tenido en los primeros años de la infancia a orillas del RIO NAVIA. Por aquellos tiempos una presa, la situada en Doiras, cortaba el paso a los salmones, por lo que en San Felíz la pesca del salmón figuraba solo en el recuerdo de mi abuelo.

Con diez años vi desaparecer bajo las aguas de la presa de Salime, aquella hermosa y fecunda vega.

Años más tarde se construyó la presa de Arbón y prácticamente el curso del río Navia quedó anegado hasta los límites, y un poco más, de la frontera con la vecina provincia de Lugo.         

En el siguiente enlace plasmo lo que significó para las gentes de la rivera del Navia la desaparición de sus casas con las tierras, engullendo las negras aguas del pantano la historia de generación tras generación desde tiempos inmemorables: 

http://www.historiasdelabuelo.es/resources/Historia%20del%20embalse1.pdf

El verano pasado, quizás impulsado por la edad en busca de las raíces, visité Navia de Suarna y su rivera, la única zona donde aún se puede ver el correr del Rio Navia con sus aguas limpias, cristalinas y saltarinas, en busca de su morir natural en un abrazo con el Cantábrico, hoy obstaculizado por la sucesión de tres presas: Salime, Doiras y Arbón, que las retienen, las explotan y las revierten al siguiente pantano según necesidades, para llegar a la desembocadura en Navia, exhaustas, agotadas, exprimidas, tras haber prestado también su servicio a la Papelera.

El recuerdo de aquel día del verano pasado en Navia de Suarna, lo vi hoy truncado al leer en la prensa el siguiente artículo: LA XUNTA DESBLOQUEA LA CONSTRUCCIÓN, EN LUGO, DEL CUARTO EMBALSE DEL RIO NAVIA. Y digo truncado, porque estas imágenes, de pronto, las imaginé sepultadas bajo las aguas del futuro pantano.

                      

                                                                                                                                                   Supongo que el precio del “progreso” puede ser este. Pero es cierto que en aras del progreso han desaparecido bajo las aguas de tres pantanos 45 kilómetros  de río con sus riveras, todos los pueblos y todas las tierras de esta cuenca con su historia, salvo mínimos vestigios rescatados por Pepe El Ferreiro para su museo etnográfico de Grandas de Salime.

“La ruta del kilovatio” sale ganando, pero una nueva diáspora de los vecinos de la rivera alta del pobre río Navia va a suceder, y dentro de muchos años quizás algún abuelo contará a sus nietos las vivencias de niño a orillas de unas aguas cristalinas, que es difícil imaginar desde la superficie de las negras aguas del pantano.

 

G.RANCAÑO

LAS JOYAS DEL CASTRO DEL CHAO DE SAN MARTIN

QUINCE PIEZAS SIGNIFICATIVAS DEL PATRIMONIO HISTÓRICO ASTURIANO…

 

      Es así como empieza y continúa un artículo de S.Marqués en la Nueva España…  Quince piezas significativas del patrimonio histórico asturiano formarán parte del proyecto desarrollado por el Ministerio de Cultura en colaboración con el de Industria y Comercio para promocionar la cultura en España. El conjunto de materiales asturianos, que serán digitalizados en tres dimensiones, formará parte también de la exposición permanente del nuevo Museo Arqueológico, y ha sido seleccionado a partir de las distintas etapas históricas que darán forma a la exposición de contenidos. Algunas de las piezas nunca se han visto en público, pero otras ya formaban parte del catálogo del museo, como es el caso de la lápida fundacional del palacio fortaleza de Alfonso III, en Oviedo, en el siglo IX.

Junto a ella, las otras catorce, elegidas para la campaña promocional de la cultura en España, son las siguientes: tablero de cancel de San Miguel de Lillo, vaso de paredes finas del Chao Samartín (Grandas de Salime), lápida del príncipe Nicer Clutosi, procedente de Vegadeo; arracada de oro y plata del Chao Samartín, pendiente de oro de El Picu Castiellu (Moriyón, Villaviciosa), puñal de antenas del Chao Samartín, molde de hacha de cubo y anillas de los Oscos, anillo de oro de Lena, espada de bronce de procedencia asturiana, cuenta de azabache del dolmen del monte Areo, en Carreño; estela dolménica de Carondio (Allande), pico asturiense de la cueva de la Riera (Llanes), colgante con escultura de cabra procedente de la cueva de Tito Bustillo (Ribadesella), colgante con grabados de bisonte y cachalote de la cueva de Las Caldas (Oviedo) y por último una punta de laurel, también de la cueva de Las Caldas.

Las piezas forman parte de un abanico temporal que discurre desde el Paleolítico Superior hasta el Medievo, el mismo período que estará representado en el Arqueológico. Por áreas, se hará especial hincapié en capítulos como la presencia de neandertales en Asturias. Aquí, el proyecto de Sidrón tendrá una representación pensada para que el visitante quiera acercarse a conocer el aula de los neandertales que se abrirá en Piloña. El repaso a la prehistoria incluirá los yacimientos del Paleolítico superior y se extenderá hasta el Neolítico y la Asturias castreña.

En este apartado tiene especial significado el castro del Chao Samartín, que se enriquece con las aportaciones de la cultura romana. El Prerrománico pondrá el cierre a la colección del museo.”

Después se enumeran cada una de las 14 piezas con una breve descripción, no dejando lugar a dudas de la importancia de las halladas en el Chao de San Martín (Castro) de Grandas de Salime.

Me detengo en estas piezas, porque sobre ellas correteaba de crío cuando acudía a la escuela de Castro, ahora convertida en albergue. Aclaro que correteaba sobre ellas, porque en aquel tiempo el lugar donde se encontraron era solamente una tierra de labranza y de pasto, y después de salir de la escuela íbamos por aquellos lugares en busca de nidos.

En el seno de aquellas tierras durmieron durante siglos el sueño de ser descubiertas, sin que nadie lo hiciera, hasta que un Ferreiro, un poco loco decían, se le ocurrió pensar que determinados restos de muros de piedra que aparecían diseminados de forma extraña, podrían estar diciendo algo… y se le ocurrió acotar una zona y escarbar… hasta que perfiló lo que podrían ser unos restos arqueológicos, lo cual puso en conocimiento de autoridades superiores de la capital, dedicándose él a lo suyo que era “a forxa” y los artilugios del museo que estaba formando.

Aquel hombre visionario, mejor dicho, con sentido común, no era otro que Pepe el Ferreiro, el hoy “destituido” director del Museo Etnográfico de Grandas de Salime.

Al igual que conocemos a los descubridores de “cuevas” ó de otro tipo de patrimonio, espero que algún día, de modo oficial, se le reconozca a Pepe este mérito, pues el fruto de su descubrimiento ya vemos que ha sido seleccionado para representar a nuestra Región de un modo muy importante.

Como muestra estas dos fotos, de las tres piezas citadas.

G.RANCAÑO

   ß Arracada de Grandas Realizada con hilo de oro y plata y decoración en filigrana, fue localizada en el Chao Samartín. Segunda Edad del Hierro

àVaso de paredes finas Cerámica romana procedente del Chao Samartín decorada con una cabeza de león.

-Puñal de antenas Es una de las piezas procedente del Chao Samartín. Tiene empuñadura de hierro y hoja de bronce. cronológicamente se asigna a la Edad de Hierro (Sin foto)